Revelan cuanto paga el Estado al que delate al loco del mortero

Sebastián Rodrigo Romero, se convirtió de un día para otro en “El Loco del Mortero” cuando se hizo tristemente famoso por haber sido fotografiado y filmado mientras disparaba un mortero casero contra las fuerzas de seguridad en el marco de las protestas por las reformas previsionales que impulsó el Gobierno de Mauricio Macri.

El 18 de Diciembre del 2017 no sería un día como cualquier otro para Sebastián Rodrigo Romero ya que después de la locura que cometió pasó a la clandestinidad y al día de la fecha es uno de los prófugos de la justicia más buscado.

Hoy por hoy las autoridades no tienen información precisa sobre el paradero del “Loco del Mortero” a pesar de que el hombre de la izquierda argentina tiene pedido captura nacional e internacional y de que su fisonomía fue vista por millones de personas.

Desde un lugar desconocido para las autoridades que lo buscan denodadamente, Sebastián Romero escribió en el mes de Marzo del 2018 un corto mensaje “Hace más de tres meses que no veo a mi familia, a mis amigos, a los compañeros de la fábrica, ni a mis vecinos. Estoy siendo perseguido como si fuera un terrorista”.

Es obvio que el prófugo de la justicia, Sebastián Romero, no solo se está escondiendo para evitar sus responsabilidades al atacar con un mortero casero a la policía, sino que además tiene el descaro de escribir mensajes victimizándose.

Desde el Ministerio de Seguridad, que comanda la Ministra, Patricia Bullrich se informó oficialmente que se ofrece una recompensa de $1.000.000 a quien pueda dar datos precisos sobre el paradero de Sebastián Rodrigo Romero.

En el mismo sentido se informó que aquellas personas que puedan aportar datos para dar con el paradero del prófugo Sebastián Romero deben comunicarse con el Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia, al número 134.

Realmente la suma de un millón de pesos que ofrecen por “El Loco del Mortero” es significativa y llama poderosamente la atención que nadie del entorno del prófugo que lo esté encubriendo no se haya tentando en mandar todo al diablo y delatarlo para alzarse con semejante cantidad de dinero.

Tiempo al tiempo!