Que no se te ocurra faltarle el respeto a la policía Bonaerense

En el video que acompaña esta nota se puede ver a un joven en evidente estado de ebriedad que fue detenido a la salida de un boliche bailable en el conurbano bonaerense

Y es que la policía bonaerense se encontraba haciendo tareas de control en la puerta de un boliche bailable del gran Buenos Aires cuando se toparon con el joven que estaba ocasionando disturbios y encima en estado de ebriedad.

Entonces alguien tomó un teléfono celular y comenzó a grabar al joven que hablaba realmente muy mal, fruto del alcohol que tenía encima y a los gritos se jactaba de ser ladrón.

En el video se puede escuchar a una persona que le pregunta al joven “¿Que onda amigo?”, y este responde “Ehhhhh?”.

Entonces un policía dice “Curso de castellano básico”. El joven se molesta y se dirige al uniformado para decirle de muy mala manera “Yo. ¿Sabés que? Ningún curso. Yo bien chorro”.

No terminó de decir que era chorro, que le dieron un mamporro que lo dejo tambaleando y sin ganas de decir más nada.

Se escucha la voz del policía diciendo “Ahí tenés chorro. Chorro de leche sos vos, bol..”. Mientras el joven se masajea la cara.

Y como postre y por por haberle dicho a la policía que él era chorro, se comió un segundo sopapo que lo dejó casi tumbado.

El video termina mostrando al joven que empieza a caminar, mientas se escucha una voz que dice “Dale, dale”, para indicarle al joven que se retire del lugar.

El joven “chorro” se van tomándose la cara y tambaleándose fruto del alcohol que había ingerido y de los dos cachetazos que se comió por atrevido.

El video del joven “ladrón” al que le sacaron las ganas de gritar a los cuatro vientos que él era chorro, sirve para reflexionar que una cosa es estar al margen de la ley, y otra muy diferente decírselo en la cara a un policía y esperar que no pase nada.

Tal vez el chorrito pensó que diciendo que era chorro la policía lo iba a respetar, pero quedo demostrado que es un verdadero tonto que se comió dos bifes, y seguro le sacaron las ganas de faltarle el respeto a la autoridad.