Periodista de Clarín dijo sobre las Feministas, lo que otros callan por temor

En tiempos en donde las cosas parecen estar cada vez más desvirtuadas, y la lucha de las feministas las divide entre aquellas que son ultra y las moderadas, tuvo que venir una mujer, precisamente, a poner blanco sobre negro.

Y es que la periodista, Magda Tagtachian escribió una columna en el diario, Clarín, titulada “Feminista Alterada no es Copada”, donde hace una especie de división dentro del feminismo, nombrando a las feministas como de dos clases, las alteradas y las copadas.

Escribió Magda Tagtachian en su columna “Feminista Alterada confunde mirada de género con salvajada. Feminista Alterada relaciona todo con violencia machista y la embarra. Feminista Alterada ensucia la cancha con canalladas. Feminista Alterada no lee sino que permite ser arriada. Feminista Alterada insulta por redes y no da la cara. Feminista Alterada repite discurso. Feminista Alterada no ejercita la razón y cumple el estatuto.

Feminista Alterada habla de sonoridad pero prepotea. Feminista Alterada ve problemático ser feminista a secas. Feminista Alterada habla de paz y siembra la guerra. Feminista Alterada cree que mirarnos como somos es faltarle el respeto a las alteradas como ellas. Feminista Alterada va tan ofuscada que ironías no capta.

Feminista Alterada no sabe si ser mujer o divorciarse de su belleza. Feminista Alterada clasifica al género según si te rapás media cabeza o te depilás. Feminista Alterada practica “divide y reinarás”. Feminista Alterada cree que analizarnos como mujeres es estereotipar. Feminista Alterada va para atrás. Feminista Alterada no tolera que otras se llamen feministas. Feminista Alterada decide quién entra y quién no en la lista.

A Feminista Alterada algunos las llaman feminazis. Feminista Alterada derrapa en la catarsis. Feminista Alterada nada que ver con Feminista Copada. Feminista Copada, por suerte, hay muchas y con agallas. A Feminista Copada le encanta integrar, hablar y cambiar ideas. Feministas Alteradas, están invitadas. A Feminista Alterada le mandamos muchos besos. Porque amamos nuestro género y nadie quiere abusos ni Una Menos”.

Realmente las palabras de Magda Tagtachian no hacen más que describir las diferencias entre las dos clases de feministas que no solo pululan en nuestro país, sino en el resto del mundo, donde pareciera que para algunas mujeres ser feminista es igual a odiar al hombre y destruirlo en todo la plenitud del concepto.

No se sabe en que va a terminar todo esto. Lo cierto es que mientras se desvirtúe tanto la cosa, aquellas idealistas feministas de otros tiempos verán cómo sus ideales y lucha se ven opacados por un enfrentamiento de mujeres contra hombres, que ven a estos últimos como su peor enemigo.