Pablo Duggan destrozó en vivo a gremialista bancario

En un móvil que hicieron en el programa “Involucrados” con una abuela que estaba haciendo fila en el banco para cobrar su jubilación todo se desmadró cuando habló por teléfono el vocero de “La Bancaria”, el señor Eduardo Borrezpe quien se cruzó feo con el periodista Pablo Duggan.

Luego de explicar porque los bancarios hacían paro de actividades, el vocero se la agarró con Pablo Duggan, produciéndose el siguiente diálogo a los gritos.

El gremialista pegó primero y sin anestesia.

EB: Usted es funcional a Macri, por eso hace esto, y yo no se lo voy a permitir porque usted no tiene cara y me tiene que dejar hablar.

PD: Lo que le quiero decir a usted, es que éste paro, es un paro canalla.

EB: No, canalla es usted y el Ministro de Trabajo que está tratando de imponer un 9% de aumento.

PD: No deja hablar.

EB: Una vergüenza éste personaje (por Pablo Duggan).

PD: El paro lo hacen para jorobar a la gente, no lo hacen para jorobar a los banqueros.

EB: No, lo hacemos para defender nuestros legítimos intereses.

PD: No, no es así, el derecho constitucional de paro es para hacerlo contra las empresas, no contra la gente. Pero ustedes lo pegan a los feriados largos, a los fines de semana para joder a la gente.

EB: Nosotros lo hacemos contra las empresas, por eso avisamos con 15 días de anticipación para que los jubilados pueden cobrar.

PD: El problema es que como ustedes hacen terrorismo con la gente, la gente tiene miedo de quedarse sin plata, va todo el mundo al cajero, y se quedan sin guita.

EB: Usted hágale campaña a éste Gobierno que está destrozando el país.

PD: Y usted siga con esto de jorobar a la gente.

EB: Usted es un irrespetuoso y un mal periodista.

PD: Y usted es un mal gremialista.

EB: Le pagan por generar éste escándalo a usted. Si, se lo digo porque se cree que por tiene un micrófono puede hacer lo que quiere.

Y se dio por terminado el diálogo entre Pablo Duggan y el vocero del gremio de los bancarios. Ya que no daba para más y las cosas se podía seguir yendo de las manos por que el tono entre el periodista y el gremialista cada vez estaba siendo más tenso.