Mirtha dijo la justa sobre el Papa

En el programa de esta domingo de Mirtha Legrand estuvieron tocando el tema del sumo pontífice y la conductora no se calló nada cuando expresó su punto de vista sobre el tema.

“Viste que el Papa siempre dice ‘recen por mí’, y yo siempre internamente digo ‘rece usted por nosotros, los argentinos’. A mí me duele muchísimo que no venga. Yo soy católica practicante y me duele muchísimo que no venga”. Expresó Mirtha Legrand.

Y continuó diciendo la conductora “¿Viste que a la Argentina le pasan estas cosas? Tenemos un Papa argentino y no viene. Es un contrasentido. No lo cuestionamos, pero es bueno comentarlo. Nos haría mucho bien que venga”.

“¿Lo recibe a Grabois todo el tiempo y no viene a la Argentina? Silencio en la mesa”, disparo Mirtha, enmudeciendo a la mesa.

Y es que las palabras de Mirtha Legrand dejaron a todos mudos en la mesa ya que fueron directo al centro de la cuestión. Y esto es que el Papa recibe a personajes como Juan Grabois, dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, quien es un hombre muy cercano al sumo pontífice desde que éste era arzobispo de Buenos Aires.

Y Grabois se dedica a cortar calles y hacer ollas populares en distintos sectores de la ciudad de Buenas Aires, reclamando cosas todo el tiempo.

Pero las palabras de Mirtha calan hondo en gran parte de la población argentina que vio como el sumo pontífice recibió con una sonrisa a personajes como El Caballo Suárez, Milagro Sala, Cristina Kirchner, Nicolás Maduro, Guillermo Moreno, y demás personas que son sumamente cuestionadas y muchas de ellas están en la cárcel por ser delincuentes.

Cuando Mirtha pregunta “”¿Lo recibe a Grabois todo el tiempo y no viene a la Argentina?” está poniendo en palabras el pensamiento de millones de argentinos que ve como el Papa está siempre cerca de delincuentes, chorros, corruptos y coimeros y no de aquellos argentinos de bien.

Y la respuesta a la pregunta de Mirtha es muy simple. El Papa no viene a la Argentina porque el Presidente argentino es Mauricio Macri, y al sumo pontífice no parece caerle simpático un hombre que no es Peronista, ni es Kirchnerista, ni es deshonesto.