Hostigó a la policía de la ciudad y recibió su merecido

En este espacio reiteramos en varias oportunidades que hay sujetos en la república Argentina que detestan a las fuerzas de seguridad y cuando ven que estas cumplen con su deber, en lugar de dejarlas que actúen, se entrometen, gritan, filman videos que luego suben a las redes sociales denunciando represión y demás yerbas.

Y uno de estos casos se dio en el mediodía de este sábado cuando la Policía de la Ciudad realizó un operativo de desalojo de manteros ilegales en la zona de Flores en la Capital Federal.

Como casi siempre sucede, los senegaleses resistían el desalojo y decomiso de la mercadería, y sus aliados que aparecían de todas partes, los defendían a los gritos y empujones contra el personal policial.

La avenida Nazca se convirtió una vez más en el escenario de un espectáculo al que los vecinos de la zona ya están acostumbrados, donde básicamente la policía intenta cumplir con su deber y los senegaleses, sus aliados y gremialistas hacen todo lo posible por impedirlo.

En este ocasión uno de los que se metió en el lio fue Omar Guaraz, secretario general del sindicato de vendedores, que pertenece a la CTA de los Trabajadores, quien no tuvo mejor idea que comenzar a hostigar a la Policía de la Cuidad.

En el video que acompaña esta nota se puede ver al sindicalista en el medio del lio filmando con su teléfono celular a un grupo de miembros de la policía, algunos de ellos de civil, que se estaban subiendo a un rodado para irse de la zona, ya que el operativo estaba llegando a su fin.

Primero Omar Guaraz, filmó la patente de la camioneta en la que se estaban subiendo los policías, luego filmó el interior del rodado, no contento con eso, se acercaba más y más a los policías que estaban ascendiendo al rodado y llegó incluso a tocar a uno y empujarlo, logrando que el hombre no pudiera subir en el primer intento.

A medida que Omar Guaraz, se entrometía, un policía con uniforme trataba de contenerlo, pero el sindicalista no entraba en razones, y seguía filmando cada vez más cerca, llegando incluso a empujar con su teléfono celular al mismo policía al que antes le impidió subir a la camioneta.

Y esto fue mucho para el policía que se había comido ya dos veces el hostigamiento del sindicalista, así que procedió a darle su merecido.

El policía sacó el gas pimienta y le dio al sindicalista para que tenga y guarde, y se dejara de molestar.

La primera gaseada el sindicalista pudo esquivarla, pero la segunda dosis le impactó de lleno en la cara, por lo que se dejo de filmar y empezó a pasarse las manos por el rostro.

Alguien pide que le den agua al sindicalista, y una persona le echa jugo en la cara, mientras el hombre se refriega los ojos para lograr algo de alivio.

De esta forma al sindicalista de los vendedores ambulantes lo pusieron en vereda y lograron que se dejará de molestar al personal policial, que no estaba haciendo otra cosa más que cumplir con su deber.

La próxima vez Omar Guaraz tal vez piense dos veces antes de ir a hostigar a la policía, y las imágenes que lo tienen como protagonista seguro servirán para que otros con similares intenciones estén advertidos de las posibles consecuencias.