Hinchas que quisieron entrar ataúd de Macri a la cancha recibieron su merecido

Hace unos días se conoció la noticia que daba cuenta que un grupo de hinchas del club de fútbol, Rosario Central, habían querido ingresar al estadio con ataúdes de Mauricio Macri, y de de otros clubes rivales como Newell’s, Boca y River.

Pero no lograron su cometido ya que en un revisión policial se encontraron con los ataúdes en un pasillo por donde pasan unas cañerías, a unos 30 metros de un acceso a la popular norte”, en la previa del encuentro que Central perdió por 2-1 ante Godoy de Cruz de Mendoza por la Superliga del fútbol argentino.

Al respecto el director de Seguridad en los Espectáculos Deportivos, Diego Maio, contó que tienen un protocolo de seguridad que consiste en cerrar los estadios unas cuatro horas antes de disputarse cada partido y proceder a hacer revisiones de rutinas.

Fue en ese momento donde la policía encontró los tres ataúdes con los colores de clubes de fútbol rivales y el del presidente Mauricio Macri, dando por tierra con las intenciones de quienes querían ingresarlos al sector de las tribunas populares, que es donde suele instalarse la barrabrava de Rosario Central.

Y en el día de hoy se conoció la noticia que da cuenta, que los que dejaron los ataúdes en el sector de cañerías para luego ingresarlos a la popular fueron identificados por las cámara se seguridad del estadio y les cabrá un tremenda sanción.

Diego Maio informó que se trata de 4 masculinos, y que “Las personas involucradas están todas pre identificadas, porque todavía resta aún compararlas con el material fílmico del club, pero ya tenemos a todos identificados”.

Agregando: “No podrán entrar a la cancha durante años, pero no sólo a la cancha de Rosario Central sino a ningún estadio del país”.

Durísima será entonces la sanción impuesta a las cuatro hinchas de Rosario Central que quisieron ingresar los ataúdes, probablemente con la intención de gastar un broma de mal gusto, al Presidente Macri y a clubes rivales.

Se sabe que para un hincha, las sanciones económicas, o las judiciales no le causan gran dolor, pero las que les impiden ir a los estadios de fútbol de toda la Argentina los destrozan, ya que no solo se pierden de la posibilidad de alentar a su equipo, sino también de los “negocitos” que giran en torno a los barrabravas.