Feinmann y González Oro revelaron su secreto mejor guardado

El domingo por la noche estuvieron invitados en el programa “Debo Decir” que conduce Luis Novaresio, los periodistas y conductores Eduardo Feinmann y González Oro, quienes revelaron un secreto que guardaron durante muchísimo tiempo.

Y es que Durante 18 años, el Negro Oscar González Oro (67) y Eduardo Feinmann (60) formaron una de las duplas más exitosas de la radiofonía argentina en El Oro y el moro. Líderes absolutos en audiencia en la época de gloria de la AM 710, el conductor y su columnista estrella mantuvieron en el más estricto secreto un feroz encontronazo que los distanció a full.

Así lo reveló Feinmann el domingo por la noche en el mencionado programa de Luis Novaresio, luego de bromear con el Negro sobre quién abandonó a quién en ese “matrimonio de 18 años”. Entonces, González Oro se deshizo en halagos hacia el polémico periodista: “Es un gran tipo, es generoso”.

En ese momento, Luis Novaresio lo interrumpió y preguntó: “¿Por qué cosas personalísimas se pelearon?”. Y el Negro explicó entre risas: “Porque en una discusión en la radio, un día me faltó el respeto y terminamos a las trompadas, ja. ¡A los sillazos!”.

Ante la incredulidad de los presentes, Feinmann agregó: “Es verdad. Casi le parto una silla por la cabeza. Fue muy divertido”. Chicanero, Oro replicó: “No pudo levantar la silla, si no lo hacía”.

En tono compinche y desdramatizando el asunto, Feinmann explicó: “Fue una tontería. Ahora, estuvimos un año literal sin dirigirnos la palabra. Ni buen día, ni buenas tardes, ni buenas noches nos decíamos”. En simultáneo, Oscar González Oro refrendó los dichos de Eduardo Feinamnn: “¡Qué profesionales que éramos al aire! Porque hablamos al aire, pero no en el estudio. Hasta que un día lo invité a comer y nos arreglamos”.

Hay que remarcar la profesionalidad de Eduardo Feinmann y de Oscar González Oro, quienes a pesar de estar peleadísimos y ni siquiera hablarse o saludarse, jamás los oyentes se dieron cuenta de que algo raro estaba pasando.

Eso habla muy bien de los protagonistas de esta historia que tuvo un final feliz ya que luego de más de un año, Feinmann y González Oro hicieron las paces y hoy a la distancia se pueden reír de aquel hecho.