Emocionante gesto de un árbitro de fútbol con un jugador juvenil

Cuando estamos en esos días o momentos en los que pensamos que en este mundo todo está perdido por la maldad del ser humano, nos enteremos de algunas historias que nos emocionan y nos hacen sentir que siempre hay una esperanza.

Porque en el mundo hay mucha gente mala, cuya maldad excede fronteras, pero también hay gente buena que siempre está dispuesta a dar una mano al otro.

Y la historia que llegó a los medios de comunicación transcurrió en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, más precisamente en la localidad de Moreno, donde se jugó la final la liga infantil de fútbol.

Los hechos dan cuanta que antes que comenzara la final de fútbol infantil, categoría 2005, entre los equipos de “Los Chaqueños” y “El Austral”, haciendo las revisiones de rutina se percataron que uno de los jugadores no tenía botines para disputar el partido.

Fue entonces cuando, en un gesto que enaltece, el juez de línea de nombre, Sebastián Álvarez no dudo en prestarle sus botines a “Lautaro”, un joven de 13 años, para que éste pudiera disputar el encuentro futbolístico.

Claro está que el juez de línea, Álvarez tuvo que dirigir todo el partido en medias, tal como se puede ver en las fotos que acompañan esta nota.

El presidente de la liga de fútbol infantil de Moreno fue quien fotografió al juez de línea dirigiendo en medias y subió la foto a las redes sociales, con un texto que decía “Con el gesto de ver a un chico que no tenía botines para jugar la final que esperó meses . El árbitro no dudó un segundo y le dio sus botines y él hizo de línea en medias. Como presidente de la Liga le doy mil gracias”.

Inmediatamente la imagen del juez de línea dirigiendo el partido en medias se viralizó y miles de usuarios de las redes sociales felicitaron al hombre por su actitud.

Desde este lugar aplaudimos el enorme gesto que tuvo el juez de línea Sebastián Álvarez hacia el niño Lautaro y le agradecemos porque con su actitud nos alegró el día. Porque cosas como estas son una verdadera caricia en el corazón en tiempos muy difíciles.