Denunciaron ante la justicia a Matías Santana

Tarde o temprano todo llega. Y ahora parece ser que le tocó el turno al Mapuche Matías Santana quien declaro ante la justicia y los medios de comunicación ver como la Gendarmería cargaba un hombre con campera celeste, como la que él dijo haberle prestado a Santiago Maldonado el día que fue visto por última vez.

En el día hoy se supo que un emisario del Ministerio de Seguridad entregó en la fiscalía federal de Esquel una denuncia contra siete integrantes de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia de Cushamen y un hombre que dijo ser amigo de Santiago Maldonado: acusa a los ocho del delito de falso testimonio.

La denuncia del Gobierno Nacional se basa en que tanto, Matías Santana, como el resto de los denunciados incurrieron en mentiras cuando declararon que lo de Santiago Maldonado fue un desaparición forzada por parte de la Gendarmería.

Los denunciados son el joven Matías Santana; Claudina y Ailinco Pilquiman; Soraya Guitart, vocera de la comunidad; Adriana Baigorria; Andrea Millañanco, compañera del lonko Facundo Jones Huala, y Lucas Pilquiman, quien se hizo conocido como el “testigo E”. También fue apuntado Ariel Garzi, amigo de Maldonado, quien dijo que el 2 de agosto, un día después de la desaparición del tatuador, llamó a uno de sus teléfonos y fue atendido durante varios segundos.

El encargado de llevar adelante la denuncia contra los mencionados Mapuches, fue Gonzalo Cané, titular de la Secretaría de Cooperación con los Poderes Judiciales y Ministerios Públicos, de la cartera que conduce Patricia Bullrich.

La denuncia fue presentada a la fiscalía federal de Esquel, a cargo de Silvina Ávila, quien de momento se encuentra de vacaciones hasta el 5 de Febrero, y la investigación estará a cargo del juez Guido Otranto, quien fuera el primer juez de la causa, Santiago Maldonado.

De esta forma, Matías Santana y su gente tendrán que rendir cuentas ante la justicia por que declararon que a Santiago Maldonado se lo llevó la Gendarmería, cuando tiempo después se demostró que el joven tatuador murió ahogado porque no sabía nadar, y su cuerpo se encontró a la vera de un río dentro de la propia comunidad Mapuche.

Cabe recordar que el delito de falso testimonio prevé una pena de hasta cuatro años de prisión.