Cristina fue a una misa, y en el noticiero de Feinmann se hicieron un festín

En el día de ayer la ex Presidente, Cristina Fernández de Kirchner asistió a una misa en el Solar de la Memoria de la Iglesia de la Santa Cruz donde se conmemoraba el aniversario de los 40 años del secuestro de un grupo de Madres de Plaza de Mayo y dos monjas francesas detenidas-desaparecidas.

Y en el noticiero que conduce Eduardo Feinmann hicieron una cobertura en vivo y mientras mostraban las imágenes, tanto el periodista como sus compañeros de trabajo se hicieron un festín.

Primero comenzaron a hablar sobre el peinado de Cristina, quien ahora lleva el pelo recogido, y sobre el mismo uno de los periodistas del piso dijo “A mí me parece que es un peinado más acorde al de una perseguida política”. Y Eduardo Feinmann agregó “Claro, una víctima. De pobreza franciscana”.

De repente se escuchó en el móvil que un grupo de personas comenzaban a increpar al periodista de “A24” que estaba cubriendo las instancias de la misa y le gritaban “Aguante Cristina. Basta de presos políticos, basta. Cristina, Cristina, Cristina. Informen con la verdad y no con la impunidad de este Gobierno”.

“Las señoras empezaron a cantar “Che gorila, che gorila, no te lo decimos más, si la tocan a Cristian, que kilombo se va armar”.

Entonces Eduardo Feinmann también se puso a entonar el mismo cántico y se pudo escuchar la voz del periodista cantando “Si la tocan a Cristina, que kilombo se ve a armar”. Cuando terminó de cantar dijo “Me encanta, ese cantito me encanta. Es fantástico. Es divino”.

Agregando: “Debe ser lindo para la gente que está allá ir a ver a la jefa de la banda. Un foto, una selfie, no se la van a perder de verla”.

Apareció una señora cantando “Bonadíooooo, la c… de tu madre, Cristina es del pueblo y no la toca nadieeeeeeeeeeee”. Eduardo Feinmann comentó “Ah bueno, ¿que fina la señora no? Fina la señora”.

Cabe recordar que los cánticos a favor de Cristina y en contra del juez Claudio Bonadío se daban en el marco de una misa conmemorativa por gente desaparecida y fallecida durante la última dictadura militar.

Al finalizar el móvil, Eduardo Feinmann contó una anécdota que está en el libro de la periodista, Liliana Franco, quien se desempeño por muchos años como periodista acreditada en la Casa Rosada.

La anécdota que leyó Eduardo Feinmann se trataba de cuando Cristina era Presidente y a su asistente le decía “Chica” en lugar de llamarla por su nombre, por más que la joven desempeño su tarea durante casi todo el mandato de la ex Presidente en Casa Rosada.