Aldo Rico sobre el nuevo protocolo de las fuerzas de seguridad

Aldo Rico, ex Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, fue entrevistado por el periodista Ernesto Tenembaum en su programa de radio “Y ahora quien podrá ayudarnos”, y habló sobre el nuevo protocolo para las fuerzas de seguridad que dispuso Patricia Bullrich.

Sobre el tema, Aldo Rico fue contundente y dijo “Hacía mucho que no había un comandante (Patricia Bullrich) que se pusiera al lado de sus hombres y buscara la forma de cuidarlos, que es la principal función que debe tener un superior. Cuidar a sus subalternos”.

Y continuó diciendo Aldo Rico “Lo dije ya hace muchos años cuando un funcionario de seguridad de San Miguel, cuando yo era Intendente, fue atacado en un comercio, ‘Al delincuente con las armas en la mano en la calle no se le debe tener piedad'”.

“Porque el delincuente no tiene escrúpulos, no tiene medida, hace cualquier cosa. Y es muy difícil tener contemplación con alguien que está armado, que enfrenta y está dispuesto a todo”.

“Entonces a mí me parece que está bien todo esto que se está haciendo, pero me parece que todavía tiene un espacio jurídico muy débil. Habría que afirmarlo más jurídicamente”.

“Hay un código que está en preparación y que va a salir dentro de poco. A lo mejor ahí en ese código tiene que  haber mucha más precisión, o mejores precisiones o más amplitud”. Concluyó Aldo Rico.

De las palabras del ex Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, se da por sentado que está de acuerdo con el nuevo protocolo para las fuerzas de seguridad, pero hace hincapié en que debe haber un marco jurídico más amplio con el fin de que los hombres que integran las diferentes fuerzas estén protegidos legalmente.

En el mismo sentido, Aldo Rico tiene esperanza que con el nuevo código, que está en preparación aun, se pueda dar este paraguas legal a los miembros de la fuerzas de seguridad para que estén amparados por la ley en su accionar.

Y por otro lado, Aldo Rico fue contundente cuando expresó que al delincuente armado en la calle no se le puede tener piedad, porque precisamente los delincuentes no tienen ningún tipo de piedad con sus víctimas ni con el personal de la fuerzas de seguridad. Más claro imposible.