Se hizo el patotero con Macri y terminó mal

En el día de ayer nos tocó dar la noticia que daba cuenta del brutal escrache que sufrió el Presidente, Mauricio Macri cuando se encontraba en la provincia de La Pampa donde un grupo de personas apenas vieron el auto donde se desplazaba el primer mandatario lo insultaron y le arrojaron una enorme cantidad de huevos.

Pero hace instantes la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich acaba de anunciar que uno de los principales agresores al Presidente, ya se encuentra detenido.

Se trata de un  hombre de 60 años de edad, de nombre Aníbal Prina, quien es profesor universitario de biología e integra la agrupación Frente Peronista Barrial de la provincia de La Pampa.

Y por si esto fuera poco el hombre fue pre candidato a diputado nacional por la mencionada provincia, pero no obtuvo los votos suficientes en las últimas PASO y quedo afuera.

Patricia Bullrich colgó en su cuenta de la red social Twitter la foto de Aníbal Prina ya en el comisaría, esposado y en calidad de detenido y tuiteó “Detuvimos al agresor del Presidente @mauriciomacri, Anibal Prina profesor y patotero. Junto a la Justicia Federal, Juez Cubas, Fiscal Zapico”.

La identificación de Aníbal Prina se dio gracias a los registros fílmicos que se tomaron en el día de ayer que muestran el momento en que al automóvil en el que circulaba Mauricio Macri era atacado a huevazos.

Y también ayudo el hecho que el propio agresor, se jactara en la red social Facebook de haber agredido al Presidente, cuando expresó ante un comentario de un seguidor “Ja ja ja somos nosotros, pero después llegó más gente y otros grupos lo esperaban en el centro para pu… Nosotros le recag… a huevazos el coche”.

Cabe destacar que el hombre no es un pibe, ya que tiene 60 años y no le importó ser docente universitario, ni nada de nada a la hora de ir a arrojarle huevos al Presidente.

Entiende en la causa el juez Facundo Cubas quien ordenó detener al agresor por el delito de intimidación pública, previsto en el artículo 211 del Código Penal, que prevé una pena que va de 2 a 6 años de prisión.