Polémico Proyecto sobre los Desaparecidos presentado por Diputada Massista

Sigue la polémica en torno al número real de desaparecidos durante la última dictadura militar.

Y es que luego de los dichos del titular de la Aduana, Gómez Centurión quien dijo que “no es lo mismo 8.000 verdades que 22.000 mentiras” las aguas se agitaron y los organismos de derechos humanos están que trinan.

Pareciera que si alguien se atreve a cuestionar el número de 30.000 desaparecidos es una anti-patria y gorila que está negando la realidad y la historia argentina.

Aquel que se meta con el número de desaparecidos será castigado duramente por los medios de comunicación Kirchneristas y por todo el arco de organismos defensores de los derechos humanos.

Claro está que la discusión se daría por terminada y se dejarían de lado las diferencias si los organismos de derechos humanos presentaran un listado con nombre y apellido de quienes desaparecieron durante la última dictadura militar.

Pero eso nunca sucedió desde que regresó la democracia y se insiste hasta el hartazgo con que si o si fueron 30.000 los desaparecidos y ni uno menos. Como si el número de 8.000 no fuera un número de por si ya aterrador porqué detrás de esa cifra hay gente torturada y asesinada.

Y cuando parecía que la polémica estaba olvidada salió la diputada por el Frente Renovador, Cecilia Moreau presentando un polémico proyecto que básicamente consiste en que sea “delito negar los 30.000 desaparecidos”.

De prosperar el proyecto y convertirse en ley ya nadie podrá decir que los desaparecidos fueron menos de 30.000 por que sería sancionado, no se sabe aun de que manera.

El proyecto de la diputada Cecilia Moreau fue repudiado en las redes sociales por la mayoría de las personas y los defensores de los derechos humanos todavía no se expresaron al respecto, tal vez por miedo al ridículo por tener que avalar una propuesta tan demencial de parte de la diputada del Frente Renovador. Quien por lo visto tiene bastante tiempo libre, a pesar de las agotadoras jornadas en el Congreso, para dedicarse a proponer proyectos bastante curiosos, por llamarlos de alguna manera.