La foto del triste final de Aníbal Fernández

“Todo concluye al fin, nada puede escapar, lo que hoy empecé, no será eterno…” dice una famosa canción del rock nacional argentino que bien puede aplicársele a Aníbal Fernández.

Y es que uno de los hombres más fuertes y polémicos del Kirchnerismo mientras estuvieron en el poder hoy muestra una imagen muy diferente a la de un político que goza de buena salud electoral y pareciera que ya casi nadie le presta demasiada atención.

La fotografía que acompaña esta nota fue tomada durante la semana pasada en la localidad de Quilmes, en el sur del gran Buenos Aires, el pago chico de Aníbal Fernández al que regresó para dar su apoyo a la candidatura a concejal de Matías Festucca, quien fue su secretario.

Y Aníbal hizo uso de la palabra en un modestísimo acto para los militantes que, a diferencia de otras épocas, no se hicieron presentes, y en la imagen se puede observar que quedaron varias sillas de plástico vacías en espero de quien quisiera ocuparlas.

¿Quién iba a imaginar que un día sobrarían sillas vacías en un acto de una figura política tan fuerte como lo fue la de Aníbal Fernández? Tal vez el hecho del “vacio” al ex jefe de Gabinete Kirchnerista obedezca  a que fue excluido de la lista de Unidad Ciudadana, y por eso como no es candidato a nada nadie quiere ir a escucharlo.

O quizás “los muchachos” le están pasando facturas por la pésima performance que Aníbal Fernández obtuvo en las elecciones a Gobernador de la provincia de Buenos Aires en el 2015, donde a pesar de haber dicho “A Vidal le gano por 10 puntos”, perdió en forma clara y la mencionada elección quedó en manos de Cambiemos.

Sea cual fuera el motivo, hoy por hoy la imagen de Aníbal Fernández en un modesto acto en la localidad de Quilmes con sillas vacías, más que un volver a empezar, se asemeja a un final, ya que el ex Jefe de Gabinete Cristinista parece hoy un “cadáver político” y nada hace pensar que como el ave fénix pueda resurgir de sus cenizas, sino más bien todo lo contrario.