Feinmann se vengó de la jueza que ordenó que los policías no llevasen armas

El periodista Eduardo Feinmann nunca se guarda nada, y dice y hace cosas políticamente incorrectas que otros colegas suyos no se animan a hacer por temor.

En esta ocasión el periodista cargó duramente contra la jueza, López Vergara, quien fue la magistrada que ordenó que los policías no portasen armas en el día de ayer cuando se esperaba una manifestación que podía terminar, como terminó, con innumerables hechos de violencia.

Dijo Eduardo Feinmann “Quiero dedicarme a la doctora López Vergara. Doctora, usted creo que se va a tener que hacer cargo de la violencia que usted permitió durante horas y horas, allí en la plaza de los dos Congresos”.

“A la jueza en lo contencioso administrativo de la Ciudad de Buenos Aires, tendría que haber alguien con las bolas bien puestas para iniciarle juicio político. Señora vayasé del cargo. Si le queda grande vayasé”.

“No dejó actuar a la policía. Mediante una resolución no le permitió actuar a la policía y la dejó a la buena de Dios. Si le permitió a los violentos actuar. Ellos sí tenían vía libre con una resolución judicial de la doctora López Vergara”.

“Los policías estaban allí bancándose las piedradas. A ver cuántas piedritas se banca usted doctora. Los policías que estaban allí bancándose las agresiones también tienen hijos, mujeres, madres, padres, una familia, un hogar y ganan poco. Y usted con su resolución los mandó al muere”.

“A usted deberían echarla a patadas de su cargo. Le queda grande doctora, me parece. Usted mandó a morir a los policías de la ciudad”.

“La jueza se llama, Patricia López Vergara y tiene su público despacho en la Av. de Mayo 654, piso 10. Yo le propongo a usted como ciudadano, respetuosamente, llamarla por teléfono, le voy a pasar el teléfono de la doctora, de su público despacho, no voy a dar el teléfono celular de ella”.

Seguidamente Eduardo Feinmann dio al aire el número de teléfono de la doctora López Vergara.

Y continuó diciendo el periodista “Pida por la jueza y dígale lo que sintió con su resolución. Doctora, la gente que la va a llamar le paga el sueldo. Así que bánquese los llamados porque usted es una servidora pública, doctora”.

“Yo lo único que le pido, si usted la va a llamar, lo haga respetuosamente. No hace falta ni insultarla, ni agredirla. Todo lo contrario. Es una servidora pública que habría que decirle las cosas como son”. Concluyó Eduardo Feinmann.